ESTRIBILLO
Mostremos ondenses la fe y el cariño
que el alma atesora y el pueblo heredó,
al rico venero de paz y ventura,
la imagen bendita del gran Salvador.
Hoy es día de alegría
y de gozo singular,
pues el Papa desde Roma
nuestra fe quiere alentar;
cual soldados aguerridos
de las huestes de la fe
al Salvador aclamemos
nuestro Padre y nuestro Rey.
De la montaña a la cumbre
nos espera el Salvador,
con la mano levantada
para dar la bendición.
ESTRIBILLO
Mostremos ondenses la fe y el cariño
que el alma atesora y el pueblo heredó,
al rico venero de paz y ventura,
la imagen bendita del gran Salvador.
La ventura y la bonanza,
el consuelo en el dolor,
todo es prenda del auxilio
del Divino Salvador;
nuestros católicos padres,
de una virtud ejemplar,
nos han legado en herencia
su honradez y su piedad.
Ondenses, para sentirnos
de entusiasmo enardecer,
basta evocar el recuerdo
de nuestra dulce niñez.
ESTRIBILLO
Mostremos ondenses la fe y el cariño
que el alma atesora y el pueblo heredó,
al rico venero de paz y ventura,
la imagen bendita del gran Salvador.